
Fusiones
Los ayuntamientos coruñeses de Oza y Cesuras han dado el primer paso y, con el apoyo del gobierno autonómico, han anunciado su decisión de iniciar el proceso de fusión. Pese a la previsible controversia local que estos procesos provocan, es una buena noticia y sólo cabe esperar que sea el inicio de la reorganización territorial de Galicia, de cara al ´nuevo mapa municipal´ que el Círculo de Empresarios viene reclamando desde hace años.
Porque no de otra manera cabe interpretar esa voluntad de aunar esfuerzos, mejorar servicios e incrementar ingresos, consecuencias lógicas de una dinámica que en Europa ha cumplido más de medio siglo y que, en cambio, en Galicia, desapareció hace más de cuarenta años. Amparados en sentimientos localistas, Galicia siguió el camino contrario, con segregaciones municipales- las dos últimas en la década de los noventa-, y, aunque no somos un referente en el inframunicipalismo español (nuestra ratio de municipios pequeños sobre el total, es inferior a la media nacional), tenemos tantos ayuntamientos como Portugal.
Posiblemente, no tardaremos mucho en darnos cuenta de cuánto hemos perdido, a pesar de que las reglas eran claras. La financiación municipal vía participación en los ingresos del Estado (PIE) aplica coeficientes que priman a los ayuntamientos con mayor volumen de población. Tanto es así que un municipio en el que residan entre 5.001 y 20.000 personas puede llegar a recibir un 17 % más que otro en el que viven menos de 5.000; un porcentaje que, dados los tramos establecidos, puede incrementarse hasta el 40 % cuando la población supera los 50.000.
El espíritu de esta norma es evidente: propiciar el incremento de población en los municipios; y las fusiones son un buen instrumento para ello. Lo contrario, apelar a la dispersión y al inframunicipalismo, defender el ´statu quo´, para reclamar una atención especial, tuvo sentido en su día, para garantizar el equilibrio y la cohesión territorial; pero es difícil de justificar ahora, años después de esa ´moratoria´ que daba plazo a los municipios más pequeños para que se ´pusieran las pilas´, y que, en algún momento, ha de caducar. La Unión Europea impuso reducción de ayuntamientos y fecha de caducidad a Grecia. Nosotros no debemos llegar a esa situación.
Porque no de otra manera cabe interpretar esa voluntad de aunar esfuerzos, mejorar servicios e incrementar ingresos, consecuencias lógicas de una dinámica que en Europa ha cumplido más de medio siglo y que, en cambio, en Galicia, desapareció hace más de cuarenta años. Amparados en sentimientos localistas, Galicia siguió el camino contrario, con segregaciones municipales- las dos últimas en la década de los noventa-, y, aunque no somos un referente en el inframunicipalismo español (nuestra ratio de municipios pequeños sobre el total, es inferior a la media nacional), tenemos tantos ayuntamientos como Portugal.
Posiblemente, no tardaremos mucho en darnos cuenta de cuánto hemos perdido, a pesar de que las reglas eran claras. La financiación municipal vía participación en los ingresos del Estado (PIE) aplica coeficientes que priman a los ayuntamientos con mayor volumen de población. Tanto es así que un municipio en el que residan entre 5.001 y 20.000 personas puede llegar a recibir un 17 % más que otro en el que viven menos de 5.000; un porcentaje que, dados los tramos establecidos, puede incrementarse hasta el 40 % cuando la población supera los 50.000.
El espíritu de esta norma es evidente: propiciar el incremento de población en los municipios; y las fusiones son un buen instrumento para ello. Lo contrario, apelar a la dispersión y al inframunicipalismo, defender el ´statu quo´, para reclamar una atención especial, tuvo sentido en su día, para garantizar el equilibrio y la cohesión territorial; pero es difícil de justificar ahora, años después de esa ´moratoria´ que daba plazo a los municipios más pequeños para que se ´pusieran las pilas´, y que, en algún momento, ha de caducar. La Unión Europea impuso reducción de ayuntamientos y fecha de caducidad a Grecia. Nosotros no debemos llegar a esa situación.
09/04/2012
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